Sermón

¿Eres suficientemente bueno/a?

Tema

¿Eres suficiente bueno/a para entrar al cielo?

Objetos

Una bola de balompié, un instrumento musical, etc.

Escritura

"¿Por qué me llamas bueno?" respondió Jesús. "Nadie es bueno sino sólo Dios". (Marcos 10:18 – NVI).

¿Hay algo que hagas realmente bien? Alguno de ustedes pueden jugar un deporte como balompié. Si te preguntara: "¿Eres un buen jugador de balompié?" puede que digas: "Sí, soy un buen jugador de balompié". ¿Pero, eres suficientemente bueno como para jugar en la liga escolar? Quizás alguien aquí sepa tocar un instrumento. Si te preguntara: "¿Eres un buen músico?" Puede ser que me contestes: "Sí, soy un buen músico". Pero eres suficiente bueno para tocar en la "Banda de Honor" de tu escuela? Probablemente todos nosotros somos buenos en algo, pero la pregunta es: "¿Somos suficientemente buenos?"

Un día un joven vino corriendo a donde Jesús y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

"¿Por qué me llamas bueno?" respondió Jesús. "Nadie es bueno sino sólo Dios. Pero para contestar tu pregunta, conoces los mandamientos, ¿no es así? No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre."

"Soy muy bueno" dijo el hombre, "he obedecido los mandamientos desde que era niño".

"Eso es muy bueno", Jesús dijo, "pero no lo suficiente bueno. Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres.

Al oír esto, el joven se desanimó y se fue triste porque tenía muchas riquezas. La mayoría de las personas dirían que el joven era un buen hombre, pero el ser bueno no era suficiente para permitírsele entrar en el reino de Dios. Mientras el joven se alejaba, Jesús miró alrededor y les comentó a sus discípulos: "¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!"

Los discípulos se asombraron de sus palabras. "Entonces, ¿quién podrá salvarse?", preguntaron. Jesús, mirándolos fijamente, dijo: "Para los hombres es imposible pero para Dios todo es posible".

¿Qué de mí? ¿Crees que soy suficientemente bueno para ir al cielo? ¿Qué de ti? ¿Eres suficientemente bueno? ¿Hay alguien suficientemente bueno. La contestación a todas esas preguntas es "¡NO!" ninguno de nosotros es suficientemente bueno para entrar al cielo por nuestros méritos (por lo que hacemos).

Entonces, ¿cómo podremos ser salvos? ¿Cómo podremos obtener la vida eterna? Con Dios todo es posible. La Biblia nos dice que Dios amó tanto al mundo que envió a su único Hijo para que todo el que crea en él tenga vida eterna. No es nuestra bondad, lo bueno que somos, lo que nos permitirá entrar al cielo. Es nuestra fe en Jesús. No somos suficientemente buenos, ¡pero Jesús lo es!

Padre, ayúdanos a recordar que no es el ser bueno lo que nos permitirá entrar al cielo. Sólo será nuestra fe en tu Hijo, Jesucristo. En el nombre de Jesús oramos. Amén.