Sermón

La llave de la grandeza

Tema

La grandeza verdadera viene al servir a otros.

Objetos

Un llavero con muchas llaves

Escritura

Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo:—Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos. Marcos 9:35 (NVI)

¡Miren este llavero! ¿Han visto alguna vez tantas llaves? Vienen en diferentes tamaños y formas. ¿Cuál creen ustedes que es la más importante? Bueno, si deseo entrar a casa, esta sería la más importante. Si deseo guiar el carro, la más importante sería esta. Miren esta tan pequeña. Seguramente no será muy importante. Desde luego, no lo será a menos que necesite sacar algo de mi maleta. ¡Entonces sería bien importante!

Sería una tontería discutir sobre cuál de las llaves es más importante, ¿no crees? ¿Y qué de las personas? ¿Han oído alguna vez a personas discutir por cuál de ellas es la más importante? ¡Yo sí! Puede sorprenderles el saber que aún los discípulos de Jesús tenían ese tipo de discusión. Un día los discípulos estaban yendo por un camino con Jesús y comenzaron a discutir entre ellos. Jesús les escuchó y cuando llegaron al sitio al cual iban, les preguntó, "¿Qué estaban discutiendo entre ustedes cuando veníamos?" Los discípulos se quedaron callados todos a la vez. Estaban abochornados pues habían estado discutiendo de cuál de ellos era el más importante.

Jesús se sentó y los llamó. "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".

Eso no era exactamente lo que los discípulos deseaban escuchar. Ellos estaban esperando que Jesús dijera que iban a tener una posición de gran importancia en su reino. En lugar de eso, Jesús llamó a un niñito y lo tomó en sus brazos. "El que recibe en mi nombre a uno de estos niños, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí sino al que me envió".

Si te preguntara: "¿Quién es la persona más importante que haya vivido?, ¿cuál sería tu respuesta? ¿Nombrarías a un atleta famoso? ¿Un actor de cine? ¿Un líder mundial? Creo que todos estaríamos de acuerdo que Jesucristo fue la persona más importante que ha vivido. ¿Por qué? Porque, a pesar de que era Dios, dejó todos los privilegios divinos que tenía para convertirse en un servidor.

Hay muchas llaves en mi llavero. Una llave que no encontrarás en este llavero es la llave de la grandeza. La llave de la grandeza es tener un corazón que sirve. Un corazón como el de Jesús.

Padre celestial, danos un corazón de servicio. Un corazón como el de Jesús. En el nombre de Jesús oramos. Amén.