Sermón

Un Corazón Limpio

Tema

Las palabras de nuestra boca demuestran la condición de nuestro corazón.

Objetos

Una palangana de agua, un jabón, una toalla y un guineo (banana).

Escritura

"Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona" (Mateo 15:18 - NVI).

(En una forma dramática comience a lavarse y secarse las manos. Después coja el guineo, pélelo, y dele una mordida antes de comenzar el sermón).

¿Te has olvidado alguna vez de lavarte las manos antes de comer? Oh, yo creo que todos nos olvidamos de vez en cuando.. Estoy seguro que es muy bueno lavarse las manos antes de comer pero, según Jesús, hay otras cosas que son mucho más importantes.

Los líderes religiosos del tiempo de Jesús vivían muy pendientes de la limpieza. Tenían muchas leyes religiosas y tradiciones que seguían para asegurarse de que nada impuro (no limpio) entrara a su boca. Un día algunos de esos líderes religiosos le preguntaron a Jesús el porqué sus discípulos no estaban guardando la tradición de lavarse las manos antes de comer (supongo que los discípulos de Jesús en ocasiones se olvidaban como tú y yo). Jesús les contestó a los líderes religiosos que lo que sale de la boca es más importante que lo que entra en ella. Les dijo que las palabras que salen de la boca provienen del corazón y esas palabras demuestran si tú estás limpio o no.

Estoy seguro que has oído la rima infantil que dice: "Palos y piedras podrán romper mis huesos, pero las palabras nunca podrán hacerme daño". Suena bonito, pero no es cierto. Las palabras pueden herir. Todos podemos recordar un momento en el cual hemos sido heridos por palabras llenas de odio y de mala intención. Dios oye cada palabra que decimos y conoce cada pensamiento que tenemos en nuestro corazón. Es muy importante para nosotros el tener cuidado sobre las cosas que pensamos y decimos, porque las palabras mal intencionadas provienen del corazón.

Querido Jesús, deja que las palabras que salgan de mi boca y los pensamiento que tenga mi corazón sean limpios y puros…y agradables a tí. Amén.