Sermón

La torre de Babel

Tema

Orgullo; rebelión en contra de Dios

Objetos

Un paquete de cartas (barajas) con la palabra hola en diferentes idiomas.

Escritura

Génesis 11:1-9.Versículo Clave: “Luego dijeron: ‘Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra’” (Génesis 11:4-NVI).

¿Cuántos idiomas hablas? ¿Hablas inglés? ¿Qué tal español o japonés? Pensé que sería divertido aprender a decir “Hola” en diferentes idiomas. Tengo varias cartas que nos ayudarán a hacerlo (enseñe una de las cartas a la vez para que los niños puedan aprender a decir la palabra).

La primera carta está escrita en inglés. La palabra en inglés es Hello (je-lou). ¿Puedes decirla conmigo? (Díganla juntos).

La palabra en italiano para hola es CIAO (tchau). Digámosla juntos. ¡Una cosa interesante de esa palabra es que puede usarse para decir tanto hola como adiós!

Para saludar a alguien en Japón, pudieras decir, Konnichiwa (kon-ni-chi-waj). Dilo conmigo, konnichiwa.

Las personas en Hawaii también usan la misma palabra para decir hola y adiós. Puede ser que conozcas la palabra, Aloha (a-lo-ja). Digámosla juntos.

Algunos lugares en África hablan en swahili. Pueden saludarte diciendo “Jambo” (yam-bo). Díganlo conmigo: "Jambo".

Hubo una vez en que todas las personas del mundo hablaban el mismo idioma y usaban las mismas palabras. Ellos encontraron un lugar en la tierra de Babilonia y se establecieron allí. Se dijeron unos a otros: “Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra”.

Dios vino a observar la ciudad y la torre. No estaba contento con lo que las personas estaban haciendo. Dijo: “Un pueblo, un idioma, esto es solo el primer paso. No se sabe que harán después”. Así que Dios confundió a las personas haciendo que hablaran en diferentes idiomas para que no pudiesen entenderse unos a otros. Entonces Dios los esparció sobre toda la tierra para que no pudieran construir la torre. La ciudad llegó a conocerse como Babel porque al pronunciarla sonaba como una palabra hebrea que significa “confusión”.

El alardear, presumir, ser jactancioso, fanfarronear o echárselas no es agradable a Dios. Tú y yo somos importantes para Dios y no solo por todas las cosas grandes que podemos hacer. Somos importantes porque somos sus hijos. Cuando pensamos más alto de nosotros de lo que debemos, como las personas en la lección de hoy, Dios siente tristeza. Cuando estamos sirviendo a Dios y dándole a él la gloria, se siente contento, complacido.

Padre, te damos gracias por ayudarnos a trabajar juntos como tus hijos. Ayúdanos a no vanagloriarnos de lo que hemos hecho, sino alabarte por todo lo que tú has hecho. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

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