Sermón

Cuando tu carga es pesada

Tema

Jesús te ayudará con tu carga

Objetos

Algunos objetos que no sean muy pesados como un ladrillo o una pesa de hacer ejercicios de 10 libras y un gato de automóvil.

Escritura

"Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso" (Mateo 11:28 NVI).

¿Cuán fuerte eres? ¿Crees que eres bastante fuerte? ¿Cuántos de ustedes creen que pueden levanter este ladrillo? ¿Y levanter una pesa como esta? ¡Tienes que ser bastante fuerte entonces! ¿Cuántos creen que pueden levanter un carro? ¡Oh!, ¿no creen que pueden levanter un carro? Bueno, creo que podrías si tuvieras ayuda. Esto se llama un gato. Si pones el gato debajo del carro y le mueves este mango o manivela, podrás fácilmente levanter un carro que pesa sobre 3,000 libras. Sí, con la ayuda del gato, tú podrás levanter el carro, pero no lo puedes hacer sólo, ¿no es así?

Algunos de ustedes tienen unas cargas muy pesadas en sus vidas. Tal vez tienes un impedimento físico que hace que tu vida sea difícil. O tal ves tu papá ha perdido su trabajo y tu familia está teniendo dificultades financieras. Quizás alguien en tu familia tiene cáncer u otra enfermedad y estás preocupado por él o ella. Puedes estar teniendo dificultad para hacer el trabajo escolar y pasar de grado. No sé cuáles son las cargas que tienes en tu vida, pero sé que hay algunas que no puedes resolver solo. ¿Quieres saber algo? ¡No tienes que hacerlo!

Jesús dijo: "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso". No hay razón por la cual estés bregando con cargas que son muy pesadas para ti. Si buscas a Jesús y confías en él, él te ayudará.

¿Quiere decir esto que si se lo pedimos a Jesús, él quitará todos nuestros problemas y no lo tendremos más? NO. De hecho, esos problemas pueden ser lo que necesitemos para crecer y ser mucho más fuertes. Puede ser que necesitemos esas situaciones para que lleguemos a confiar en Jesús. Pero cuando la carga sea muy fuerte, él nos ayudará a cargarla. No hay nada tan pesado que Jesús no pueda llevarlo.

Querido Jesús, estamos agradecidos de que cuando tropezamos y caemos bajo el peso de la carga de nuestra vida, tú estás ahí para ayudar a levantarnos. En el nombre de Jesús oramos, Amén.