Sermón

Jesús contesta preguntas difíciles

Tema

¿Hay una resurrección? ¿Cómo será el cielo?

Objetos

Un dibujo de una cebra.

Escritura

"Ni tampoco podrán morir, pues serán como los ángeles. Son hijos de Dios porque toman parte en la resurrección (Lucas 20:36-NVI).

Sermon para niños: Jesús contesta preguntas difíciles (Lucas 20:36)

Uno de los animales más interesantes en la tierra es la cebra. El hábitat natural de la cebra son las planicies y semidesiertos de la parte este y sur de Africa. Muchos de ustedes han visto una cebra, por lo menos en un zoológico. He aquí algunos datos interesantes acerca de la cebra:

  • La cebra es miembro de la familia de los caballos y puede correr a una velocidad de 35 millas por hora.

  • Llegan a tener una altura de 4 a 5 pies.

  • Las crías de las cebras pueden caminar a los 20 minutos de haber nacido.

He aquí una pregunta interesante para tí: ¿Las cebras, son blancas con líneas negras o negras con líneas blancas? Algunos dicen que como su abdomen o barriga es blanca, ellas deben ser blancas con líneas negras. Otros opinan que si las afeitaras, encontrarías que tienen una piel negra, así que deben ser negras con líneas blancas. Esta pregunta se ha discutido por cientos de años. Por lo que he leído, muchos científicos de hoy creen que son negras con líneas blancas, pero algunas personas todavía les gusta discutir sobre ese asunto. Honestamente, no estoy seguro acerca de esto.

En los tiempos de Jesús, también había personas a las que les gustaba discutir y debatir cuestiones religiosas difíciles. Uno de estos grupos eran los saduceos, líderes religiosos que no creían en la resurrección. Un día, un grupo de saduceos se acercó a Jesús y le hizo una pregunta en un intento de engañarlo para que estuviera de acuerdo con ellos en que no había resurrección. Le pidieron que respondiera a esta pregunta: "La ley de Moisés dice que si un hombre muere dejando una esposa pero sin hijos, su hermano debe casarse con la viuda y tener un hijo que llevará el nombre del hermano. Bueno, supongamos que había siete hermanos. El mayor se casó y luego murió sin hijos. Entonces el segundo hermano se casó con la viuda, pero él también murió. Luego el tercer hermano se casó con ella. Esto continuó hasta que los siete hermanos se habían casado con la misma mujer. Finalmente, la mujer también murió. Entonces, ¡dinos, después de la resurrección, de quién será esposa, ya que los siete estuvieron casados con ella!"

¡Vaya, esa es una pregunta difícil, ¿verdad? Bueno, ¡no desconcertó a Jesús! Jesús respondió: "El matrimonio es para las personas aquí en la tierra. Pero en la era venidera, los que sean resucitados de entre los muertos no se casarán ni serán casados. Además, nunca morirán de nuevo. Vivirán para siempre como hijos de Dios".

Jesús continuó diciendo: "Incluso Moisés demostró que los muertos resucitan, pues llama al Señor 'el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'. Él no es el Dios de los muertos, sino de los vivos". Después de que Jesús les respondió con tanta sabiduría, nadie más se atrevió a hacerle más preguntas.

Jesús responde preguntas como esta con sabiduría y verdad. Él sabía que los saduceos estaban tratando de engañarlo, pero eso no le impidió enseñarles sobre el amor y el poder de Dios. Jesús siempre está dispuesto a ayudarnos cuando tenemos preguntas sobre nuestra fe, y quiere que confiemos en él.

Ahora, tú y yo sabemos que la Biblia nos promete que si amamos a Jesús y confiamos en él, viviremos para siempre en el cielo con él. ¿No es triste que algunas personas no crean en la resurrección y la vida eterna en el cielo?

Cuando Jesús responde preguntas, nos ayuda a comprender más sobre el amor de Dios y su plan para nuestras vidas. Jesús quiere que sepamos que somos importantes para él, y siempre estará allí para guiarnos y protegernos. Podemos confiar en Jesús porque él es el Hijo de Dios y sabe todo sobre nosotros.

A veces, podemos tener preguntas sobre nuestra fe, al igual que los saduceos. Está bien hacer preguntas porque nos ayuda a aprender y crecer en nuestra relación con Jesús. Cuando tenemos preguntas, podemos orar y pedirle a Jesús que nos ayude a entender. También podemos hablar con nuestros padres, nuestro pastor o nuestro maestro de la escuela dominical para recibir ayuda.

Recuerda, Jesús nos ama y quiere que confiemos en él. Siempre estará ahí para responder nuestras preguntas y ayudarnos a crecer en nuestra fe. Podemos estar seguros de que cuando creemos en Jesús, tendremos vida eterna con él en el cielo.

Así que, la próxima vez que tengas una pregunta sobre tu fe, recuerda que Jesús responde las preguntas con amor y sabiduría. No tengas miedo de pedir ayuda y orientación, porque Jesús siempre está ahí para ti.

Querido Padre, hoy estamos felices de saber que hay una resurrección y nos has prometido vida eterna en el cielo. Te agradecemos por enviar a Jesús para enseñarnos y responder nuestras preguntas. Ayúdanos a confiar en él y crecer en nuestra fe. En el nombre de Jesús oramos, amén.